Competía por contenido, con un precio único para programas distintos.
La institución comunicaba contenido, profesores e instalaciones, y cobraba un precio parecido en programas con perfiles de prospecto muy diferentes. No tenía una lectura de qué valora cada segmento ni de frente a quién compite de verdad.
El síntoma: cada decisión de precio y de discurso era una apuesta, no una lectura del mercado.
Medimos el valor con evidencia y lo tradujimos a decisiones.
Medimos qué atributos mueven la decisión de matrícula y cuánto pesa cada uno.
Estimamos cuánto está dispuesto a pagar cada segmento y dónde está su techo.
Mapeamos la posición real de la marca frente a la competencia relevante.
Tradujimos la evidencia en una propuesta de valor y en mensajes de venta.
Evidencia accionable: qué cobrar y qué decir, por segmento.
Jerarquía de valor
Qué mueve la matrícula y cuánto pesa cada atributo, por segmento.
Techo de precio
Hasta dónde se puede subir el precio de cada programa antes de perder demanda.
Mapa competitivo
La posición real de la marca frente a la competencia que sí importa.
Propuesta y mensajes
Una propuesta de valor y seis mensajes listos para el equipo comercial.
Instituciones y programas que compiten por contenido y por precio, y necesitan saber qué valora el mercado antes de fijar el precio o el discurso.
Caso anonimizado. Cifras expresadas en índice (base 100 = precio actual) y participaciones normalizadas; ilustran el tipo de decisión que habilita el producto, no las cifras de ningún cliente.